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Cattiaux en el «Musée de l’Orangerie» (París) hasta el 26 de enero de 2026: un homenaje excepcional

« Hemos tenido el placer de visitar la exposición «Berthe Weill, galeriste d'avant-garde» en el «Musée de l’Orangerie» de París, y resulta absolutamente magnífica. La recomendamos encarecidamente a todos los amantes de la pintura de comienzos del siglo XX. La exposición concede un lugar destacado a la obra de Cattiaux titulada «La Virgen atenta o La Virgen de la estrella» (p. 130 de «CATTIAUX UN ART MAGIQUE», ed. Philomène Alchimie, Lanmeur-Francia). Desde el inicio, el visitante se encuentra con piezas de Chagall, Charmy, Derain, Dufy, Matisse, Modigliani, Picasso, Rivera, Toulouse-Lautrec, Valadon y muchos otros, conformando un recorrido espléndido y extraordinariamente colorido. Es, sin duda, un gran éxito. La exposición permanecerá abierta hasta el 26 de enero de 2026. Recomendamos a los visitantes reservar sus entradas en línea, ya que se agotan con rapidez y, sin reserva previa, es habitual encontrarse con colas interminables para descubrir al final que no quedan localidades disponibles. No olviden solicitar el audioguía, que incluye una nota sobre Cattiaux (n.º 226) con la referencia explícita a su obra maestra «El Mensaje Reencontrado». Tampoco dejen de visitar la tienda, donde «El Mensaje Reencontrado« y «Cattiaux, un Art Magique» ocupan un lugar destacado junto al catálogo de la exposición. ».

« Berthe Weill s’est engagée dès le commencement du siècle dans le soutien aux artistes sous le mot d’ordre de « Place aux jeunes » qui figure sur sa carte publicitaire. De Picasso – qu’elle contribue à vendre avant même l’ouverture de sa galerie – à Modigliani – dont elle organise la seule exposition personnelle de son vivant en 1917 –, elle prend part à la reconnaissance du fauvisme en présentant régulièrement des expositions du groupe d’élèves de Gustave Moreau réunis autour de Matisse.

Elle s’engage, un peu plus tard, auprès des cubistes et des artistes de l’École de Paris dans des batailles pour l’art, pour l’éclosion de ses nouvelles formes, mais aussi contre le conservatisme et la xénophobie. Malgré les vicissitudes, son intérêt pour les jeunes artistes n’a jamais failli et c’est ainsi qu’*elle a défendu farouchement des figures très différentes, dont certaines n’appartenant à aucun courant précis, et leur a donné une chance en organisant une ou plusieurs expositions, comme ce fut le cas pour Louis Cattiaux ».

– Berthe Weill. Galeriste d’avant-garde, Musée de l’Orangerie 

Nota de audio del audioguía — nº 226

La nota corresponde al cuadro de Louis Cattiaux «La Virgen atenta o La Virgen de la estrella», presentado en la exposición «Berthe Weill, galeriste d’avant-garde», que se celebra en el «Musée de l’Orangerie» de París del 8 de octubre de 2025 al 26 de enero de 2026. Esta pintura fue expuesta originalmente en 1939 en la galería de Berthe Weill, situada en la rue Saint-Dominique de París.

La obra de Louis Cattiaux, artista autodidacta, es la expresión de un espíritu místico y contemplativo. En «La Virgen atenta», las figuras aparecen simplificadas y casi escultóricas, como si procedieran de otro tiempo. La materia pictórica es inconfundible: Cattiaux trabaja el volumen mediante pequeñas pinceladas o toques de color. Cada elemento posee un valor simbólico —la estrella sobre la tierra, el corazón abierto de la Virgen— y constituye una invitación a la meditación y a la búsqueda espiritual.

Activo durante el período de entreguerras, Cattiaux se apartó del surrealismo para crear su propio movimiento, el «Transhilismo» cuyo propósito era trascender las apariencias materiales para alcanzar una verdad oculta.

Poeta y alquimista, hoy es quizá más conocido por su obra literaria «El Mensaje Reencontrado», auténtica clave de su universo. Esta búsqueda tan singular cautivó a Berthe Weill, quien lo recibía en sus veladas literarias y le organizó una exposición personal entre 1936 y 1939, llegando a colgar sus obras junto a las de Cézanne y Picasso. Sin embargo, «este arte tan personal no fue comprendido», según recordaba la prensa de la época (Berthe Weill).

En 1939, el diario Marianne escribía sobre la exposición en la galería Berthe Weill:
«La integridad y honradez de su pintura, su actitud franca y desprovista de servilismo, no fueron del agrado de los críticos de la época, y el silencio acogió con demasiada frecuencia las manifestaciones de este pintor que merece, sin embargo, otro tratamiento».